Sociedad

Violencia de género en primera persona

Diálogo con Sandra Seel, una de las tantas víctimas de esta problemática, quien compartió con Il Giornalino su valioso testimonio.

La violencia de género es un fragelo que afecta a muchísimas mujeres. Foto: Anete Lusina on Pexels.com

Por Agustina Seel, Florencia Santa Cruz, Guillermo Barbagallo y Brisa Rochelle

Entre enero y junio de 2021 se recibieron en la línea 144 unas 52.072 llamadas, que fueron derivadas a distintos canales de asistencia para su seguimiento (intervenciones). La prevención es la única manera de detener la violencia incluso antes de que ocurra. Un gran porcentaje de personas no logran identificar los signos de alarma porque la violencia de género es un problema social que se encuentra generalizado, ya que nuestra cultura se encuentra inmersa en un contexto que no sólo valida, sino que permite que se sigan fomentando las actitudes, comportamientos y relaciones desiguales, donde el abuso del poder es lo común, lo cual dificulta la interacción plena. Para lograr concientizar sobre este tema entrevistamos a Sandra Seel, una víctima de violencia de género, quien con tan sólo 21 años vivió una serie de acontecimientos que la marcaron de por vida y hoy tiene la valentía de compartir tu testimonio con todos nosotros.

-¿Qué papel tenía él y qué papel tenías vos en la relación?

-Fue mi novio durante 4 años. Mi papel fue el de estar sometida al poder que él creía tener por el solo hecho de ser hombre.

-¿Alguna vez te humilló o te criticó tanto en público como en privado?

-Sí, siempre. Por ejemplo, cuando en la calle me cruzaba algún compañero de la escuela, me hacía agachar la cabeza porque tenía prohibido saludarlos. Si me saludaban, me hacía un planteo en donde estemos.

-¿Alguna vez fuiste presionada a tener relaciones sexuales o las has tenido por miedo a tu pareja?

-Sí, de hecho, la primera vez que lo ví perdí mi virginidad de esa manera.

-¿Alguna vez te empujó, pegó o agredió?

-Sí, en su casa.

-¿Sentías que te intentaba alejar de tu entorno?

-Sí, claramente. Me fue prohibiendo de la gente que era cercana a mí y hasta buscó alejarme de mi familia.

-¿Le molestaba que tuvieras amigos varones o que tengas contacto con amigos y familia?

-Sí. En el caso de la familia, le molestaba que fuera a las competencias de patín. Siempre fue una pelea porque nunca dejé de ir.

-¿Alguna vez agarró tu celular y lo miró sin permiso?

-Eso era algo de todos los días; pero yo también lo hacía con él.

Distribución de llamadas a la línea 144 durante el primer semestre de 2021.

-¿Te mandaba mensajes de forma continua para saber dónde y con quién estabas?

-Sí, siempre.

-¿Te insultaba?

-Sí, su insulto favorito era «sos una putx».

-¿Alguna vez te amenazó a vos o a alguno de tus seres queridos?

-No de forma directa, pero de manera indirecta sí. Por lo general era contra mí, no se metía con mis seres queridos.

-¿Te hizo sentir que estabas en peligro si no hacías o dejabas de hacer algo que te pedía?

-Nunca terminaba de entender hasta qué punto podía llegar con la violencia, no era la persona que había conocido.

-¿Te sentías segura?

-Ni con él, ni conmigo. Con él sentía mucha inseguridad tanto por mi integridad física como psicológica, lo cual se traducía en miedo.

-¿Te comparaba constantemente con otras personas o te ponía por debajo de ellas?

-Uf, sí. Siempre fui menos que las demás que él miraba, pero nunca me quiso soltar. Era como si yo fuera algo así como su premio consuelo.

-¿Alguna vez lo intentaste denunciar?

-No, jamás.

-¿Te impedía o te intentaba convencer para que no trabajes?

-Sí, claramente. ¿Para qué necesitaba trabajar si estaba con él?

-¿Decidía por vos?

-El me decia qué debía responder o hacer para que no me dejara.

Clasificación de los tipos de violencia que sufren las mujeres.

-¿Alguna vez tuviste que ocultar moretones o marcas?

-Moretones creo que no, pero si existió una situación, cuando viví en su casa, que al subir una foto a instagram recibí llamados de personas cercanas a mí preguntándome cómo estaba porque mi cara no era la de siempre, habían cambiando hasta mis rasgos.

-¿Alguna vez te dijo que no vales nada, que merecías estar muerta o que es el único que podría quererte y que deberías estar agradecida por eso?

-Sí, me decía que nadie más podría querer a alguien que fue abusada sexualmente por su figura paterna, que daba asco.

-Cuando salías, ¿Te obligaba a arreglarte o a no hacerlo?

-Más bien a no arreglarme. El maquillaje era su peor enemigo. Tampoco podía sacarme fotos sola. Cabe destacar que, sin él no salía.

-¿Te impedía o prohibía algo que querías o deseabas?

-Si no acataba sus órdenes de no hacer algo, se encargaba de hacerlo tan difícil hasta que terminara abandonando. Por ejemplo, la carrera de psicología en la UBA.

-¿Alguna vez te amenazó con golpearte?

-Lo hizo sin previo aviso. Y tuve miedo. Me levantó del cuello contra la pared. Lo hacia mirándome directo a los ojos.

-¿Qué actitudes fueron las que te hicieron dar cuenta que no recibías un trato adecuado por parte de tu pareja?

-En primer lugar, que me engañaba, no con una, dos ni tres. Miraba a otras con deseo delante mío, sin un poco de respeto hacia mí. Me insultaba constantemente o estaba con su celular sin dialogar conmigo. Me llevaba o buscaba a todos lados. Bueno, los golpes o encerrarme en un cuarto durante horas; revisarme el celular; hacerme cerrar las redes sociales o tener las claves de las mismas; o tirar prendas de ropa que para él no eran adecuadas, entre otras tantas. Eso me hacía.

-¿Alguien te había advertido sobre actitudes que no eran normales?

-Sí, no sólo a mí. Cuando vieron que no escuchaba, llamaron a mi mamá diferentes personas diciendo que nos vieron en la vía pública mientras él me agredía verbal o físicamente, pero siempre lo desmentí.

-¿Qué le dirías a las demás víctimas de violencia de género?

-Todavía me cuesta, no tengo la capacidad de aconsejarlas, pero sí puedo decirles que lo cuenten. Alguien del otro lado les va a creer. Yo les voy a creer, y miles de nosotras que lo vivimos, también. La vamos a abrazar. De estas situaciones hay que salir, porque no cambian y empeoran. Hay que salir antes de que nos tengan que sacar porque ya no podemos hacerlo nosotras.

Sandra Seel pudo salir de esa situación, ahora tiene una familia y está acá para contarnos su historia y ayudar a las demás víctimas que siguen sufriendo lo mismo que pasó ella.

Números para pedir ayuda a los profesionales

Si sufris esta problemática, o si conocés a alguien que la está sufriendo, agendá estos números:

  • Línea 144: Brinda atención telefónica especializada a mujeres víctimas de violencia de género durante las 24 horas, los 365 días del año. Es anónima, gratuita y nacional.
  • Línea 137: Recibe llamados realizados por víctimas de violencia familiar, vecinos/as que escuchan o presencian violencias en otro domicilio, instituciones, familiares de víctimas o de cualquier persona que esté en conocimiento de una situación de violencia familiar.
  • 0800-66-MUJER (68537): Brinda asistencia gratuita a víctimas de violencia doméstica, maltrato y abuso infanto-juvenil y delitos contra la integridad sexual de la mujer.
  • 911: Para situaciones de emergencia, las llamadas deben dirigirse a este número. Como primera medida siempre debés mantenerte a resguardo, luego llamá al 911, y procurá brindar al operador que te atiende la dirección del lugar donde te encontrás lo más exacto posible.

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