“La incorporación de nuevos protocolos hizo que nos actualizáramos sobre la marcha”

Diálogo con María Isabel Echenique, enfermera especializada en neonatología que trabaja en el Hospital Durand de la Ciudad de Buenos Aires. Aquí nos cuenta su experiencia laboral en este contexto de pandemia.

María Isabel Echenique, en la sala de neonatología del Hospital Durán.

Por Irina Juárez

La pandemia por el coronavirus hizo que fuera muy difícil para los trabajadores/as realizar sus tareas cotidianas en este contexto, muy especialmente para aquellos que desempeñas sus tareas en el área específica de la Salud. De eso hablamos con María Isabel Echinique, enfermera especializada en neonatología que trabaja en el Hospital Durand de la Ciudad de Buenos Aires.

-¿Cómo fue trabajar con todos estos meses en este contexto y con los estrictos protocolos de salud?

-El qué hacer diario se rige siempre bajo protocolos. La incorporación de nuevos protocolos hizo que nos actualizáramos sobre la marcha, y hemos sufrido cambios constantemente haciendo de estos unos procesos rápidos, ensayados, estudiados y aplicados en cada caso sospechoso de Covid-19. El estrés de poder cumplirlos, y muchas veces no tener los insumos necesarios, hace hasta el día de hoy que sea para nosotros un esfuerzo enorme.

-¿Sintieron mucha presión por sus superiores?

-La presión no sólo fue de nuestros superiores, es una presión social difícil de manejar y entender. La presión de los superiores fue tener que trabajar con la Covid-19 y no tener el equipo completo de EPP (Elementos de Protección Personal); cumplir con los protocolos, atención del paciente, no contagiarse y ver también como mis compañeros iba pidiendo licencias por Covid-19, es una mezcla de todo a la vez. La presión es constante.

-¿Qué uniforme deben llevar para prevenir contagiarse?

-El uniforme se llama EPP. Usamos barbijo N95 (impide el ingreso y egreso de partículas un 95%), también usamos barbijos quirúrgicos, pero no son tan efectivos como el N95. No debemos quitarnos el barbijo en lugares con sospecho de circulación del virus. Tenemos una cofia, hay que recordar que el virus circula por las partículas del aire, la cofia impide que se nos adhiera el virus al cabello. Las antiparras cubren la zona ocular, evitando el ingreso de partículas en la mucosa ocular. La utilización es muy complicada porque se empañan constantemente y esto impide ver bien para realizar procedimientos, es muy importante también la utilización de escafandra. Protege toda la cara y no se empaña. Al principio fue dificultoso utilizarlo,en estos meses lo hemos incorporando de tal forma que ya es parte de nosotros. El camisolín nos protege todo el cuerpo de posibles salpicaduras y a su vez, el traslado de las mismas. Se desecha en cada utilización, nos da mucho calor y sofocación. Los guantes son utilizados para todo procedimiento. Se utiliza doble guante en pacientes positivos de Covid-19. Las botas evitan que nuestro calzado se contamine y no diseminar por otros espacios el virus.

-¿Qué opinas sobre las marchas que hacen los profesionales en salud porque no son reconocidos como tales?

-Las marchas son para poder hacer despertar y reaccionar a las autoridades y a la sociedad ante la desidia de nuestra profesión. No somos considerados profesionales, somos considerados como administrativos. Obviamente, la función es absolutamente distinta y estamos encasillados en esa categoría “administrativos”. Este problema lo tenemos hace muchos años, es por eso que somos pocos, mal pagos y no reconocidos. Hoy en día, más que nunca, se vió que estamos frente a una pandemia y somos realmente esenciales. Luchamos por nuestros derechos y aún no se ve que los gobernantes den señales de ver la necesidad de esta vocación tan noble. Somos uno de los gremios más pasivos que hay, nuestra lucha es estar junto al paciente las 24 horas y por más que no nos vean ni escuchen, estamos ahí para contener a pacientes de todo tipo. 

-¿Te da miedo contagiarte?

-Tenía mucha ansiedad de llevar el virus a mi casa. En julio me contagié y mayor miedo era contagiar en casa, apliqué los protocolos que aprendí y pude frenar la diseminación. Estuve aislada diez días. No es grato estar alejada de mi familia pero aprendí que el auto cuidado y la contención de tus seres queridos fue mi sanación. Cuando volví a trabajar volví con mucha más energía, la Covid-19 pasó y dejó huellas positivas en mí. Pero donde yo trabajo, no todos los pacientes la pasan como yo, por eso son pacientes y están internados, ahí estaré para cuidarlos y atenderlos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s