El lado que no conocemos de las heladerías escobarenses.

Por Sofía Vilos y Guadalupe Cánepa
En Argentina se consumen entre 7 y 10 kilos de helado per cápita al año y 9 de cada 10 personas lo consumen sin importar la estación, lo cual es una característica propia de nuestro país. Por este motivo, decidimos analizar las heladerías más conocidas del centro de Escobar -Cremolatti, Grido, Los Amores y CR Helados- y les hicimos preguntas a cada uno de los trabajadores.
Comenzamos por Cremolatti, una heladería con más de 30 años en el mercado, y 20 en el partido de Escobar. Detrás del mostrador, Julián se esmera por servir un helado perfecto, luego, se toma su tiempo para contestar sobre lo que considera más difícil de trabajar en una heladería: “Lo más difícil, creo yo, sería el trato con la gente. Hay unos copados, algunos son un poco más serios, entendés. Ese sería según yo el “punto flojo” de trabajar en un lugar así.
Quienes trabajan en este tipo de comercios, coinciden que la atención al público suele ser lo más tedioso y hasta conflictivo en la relación con los clientes: “La gente. Varias veces he tenido dilemas con ellos porque se quejan de lo que haces o los precios de los productos”, manifiesta Caro, empleada de Los Amores, desde hace un año».
Sobre cuáles son los sabores de helado que son más populares, nos dijeron: «Los que más se venden son varios, tenemos chocolate con almendras, frutilla a la crema y dulce de leche granizado, debido a que son los clásicos que toda la gente elige, y cómo son ricos son los que salen siempre. Hay muchos gustos que nadie conoce pero a mi parecer son buenísimos”, comenta Julián, y luego de pensar un poco, agrega: “Además, al ser los más aclamados, por lo general cuando es una fecha festiva, suelen terminarse rápido y tenemos que pedir más”. Joaquín, un entusiasta trabajador de Grido, considera que son los más pedidos siendo los “clásicos que a todo el mundo le gustan”.
Con respecto al ambiente de los establecimientos, si es un espacio más familiar o para pasar el reato con amigos, los consultados estiman que «a lo largo de los años, y a pesar de que van muchos grupos de amigos, han ido las familias las que predominan como clientes».
¿Los helados son aptos para todo público?
Algunas heladerias han tomado consciencia sobre las particularidades, y/o dificultades que presentan sus clientes en cuanto a la ingesta de comida. Hoy en dia, ofrecen helados sin tacc, aptos para veganos, etc. Julian, de Cremolatti, nos cuenta: “Dentro de todas las heladerías que hay por acá en Escobar somos una de las que más sabores para celíacos y veganos puede ofrecer. Tenemos un «abanico» bastante amplio de opciones”.
Hasta podemos encontrar helados sin azúcar: “Para servir no ofrecemos, pero si tenemos los envasados, que vienen sin azúcar, sin tacc y sin productos animales”, comentó Joaquín, algo decepcionado a comparación de Caro, quien nos mostró orgullosa la carta de Los Amores: “¡Sí, tenemos todo! Es más, la mayoría de los helados que nosotros podemos servir son aptos celíacos”, expresó.
La heladería como trabajo
Muy pocos se animarian a contestar acerca de si se encuentran conformes con su sueldo. En Cremolatti, la respuesta fue la más entusiasta de las tres: “El sueldo yo considero que está bien. He laburado en otros lugares donde la paga era escasa, y dentro de todo, esta está mejor”.
Julián, nos quiso contar sobre sus jefes: “Con respecto a los superiores, cero dramas, tengo la suerte de llevarme bien con ellos, que sean copados, y que laburen conmigo. Por suerte todo bien” y agregó: “Lo único malo, sería los problemas que trae el trato con la gente”.
Las redes y el helado.
Sabemos que, ultimamente, las redes sociales han sido una parte crucial para el trabajo, y en el ultimo mes, se ha viralizado un nuevo producto de Grido, que consiste en dos palitos de crema pegados con dulce de leche, y bañados en chocolate. Por ese motivo, nos contaron que ha sido aclamado y pedido mayormente por los chicos de colegios, pero que sus ventas no se han modificado en comparación a otros establecimientos del país.
