La experiencia de un concierto único. Desde la emoción de los fans hasta los detalles más destacados del festival que marcó a los asistentes con su energía y originalidad. A través de la mirada de una fan, te contamos todo lo que pasó antes, durante y después del show de Tini en Tecnópolis.

Por Dolores Rossi
El 31 de octubre fui con mi amiga a la tercera fecha de FUTTTURA en Tecnópolis. El festival abría al mediodía y nosotras llegamos tipo 12:55, porque sabíamos que, al ser un festival, había muchas actividades para hacer antes del show. Apenas llegamos, ya se sentía el ambiente tinista: chicas llenas de glitter, carteles, outfits realmente hermosos y originales. La gente seguía mucho el dress code que Tini había propuesto, que era todo muy futurista, con mucho plateado, brillos, pero también se notaban toques de las distintas eras de la artista.
Apenas llegamos, fuimos al baño y después nos compramos el famoso vaso recargable del festival. Salió $13.000 ya con su primer recargo; luego recargarlo sale $8.000, sin importar qué bebida sea. Lo bueno es que lo podés recargar gratis en los puestos de hidratación.

Después hicimos la fila para su propio museo. Por suerte fuimos temprano y esperamos solo 30 minutos (porque decían que más tarde la fila duraba más de dos horas). Cuando entramos, fue una locura. Estaba todo dividido por las distintas etapas de su vida: su época en Violetta, sus primeros shows, tours como Cupido, un montón de pelo, e incluso recrearon el baño del spot. Al ver todos los outfits en un mismo lugar fue como revivir toda su historia y darte cuenta de todo lo que creció.
Cuando salimos, fuimos a comer. Nos compramos un combo de hamburguesa y gaseosa que nos salió $21.000. Para pagar todo lo gastronómico se debía usar una tarjeta especial del festival, no se podía usar otro medio de pago. Había puestos con merch oficial: remeras, buzos, gorras y hasta Tinidolls, que son muñecas inspiradas en Tini y coleccionables, pero todo esto se pagaba aparte. No se podía usar la tarjeta para eso.
Eso sí, en el predio no había señal ni tampoco Wi-Fi. Al principio fue medio molesto, pero después estuvo bueno, ya que te desconectás y disfrutás de verdad. Como dije, el lugar tenía muchos stands con sponsors reconocidos como Pantene, Sprite, Maybelline, YPF, Mostaza, y hasta “La Casa”, que es un canal de streaming. Cada uno de estos spots tenía actividades originales y divertidas.

También había un mini cine tipo anfiteatro donde pasaban canciones y escenas de películas/series de Disney, y eso me re gustó porque me hacía recordar a cuando era chiquita y volvía a casa después del cole, merendaba y mientras tanto miraba Disney.
Tipo 6 de la tarde nos fuimos para la zona del recital. Yo tenía campo, así que estuvimos desde las seis hasta las ocho, que empezaba el show. Tini salió al escenario alrededor de las 8:10, así que no tardó tanto.
Cuando apareció, fue explosivo. Todos los fans gritando, saltando, llorando. Yo tenía millones de emociones, de verdad, fue una locura. Cantó canciones de todas sus etapas. Fueron más de 40 canciones en total, y se la bancó sola todo el tiempo. Hubo momentos re emocionantes y otros donde no podías parar de bailar. Al estar en campo, se complicaba ver bien, pero la experiencia valió completamente la pena.
Cuando apareció, fue explosivo. Todos los fans gritando, saltando, llorando. Yo tenía millones de emociones, de verdad, fue una locura.
El show terminó tipo 11:30 de la noche. Al finalizar, todos empezamos a salir y tardamos un montón. Parecíamos hormigas. Estábamos todos cansados, sin señal, sin batería, un desastre para comunicarse. Estuvimos como una hora para encontrar al papá de mi amiga que ya estaba ahí, pero entre tanta gente fue imposible coincidir.
Igual, eso es lo de menos. Fue el mejor show de mi vida. Increíble, lleno de emociones y gran energía. Encima, cantaron Thiago PZK y La Joaqui como invitados, y la verdad, la rompieron.
Salí con la voz rota y los pies que no daban más, pero realmente muy feliz. FUTTTURA no fue solo un recital, fue un día lleno de felicidad y me quedo con eso. Ojalá poder volver a vivirlo.
