La historia del crimen de un niño correntino de 12 años revela la crueldad extrema de una secta que captaba menores vulnerables. Un caso que impactó al país por la violencia, el abandono y la manipulación que sufrió la víctima.

Por Zoe Rodríguez
Ramoncito era un niño de 12 años de Mercedes, Corrientes, Argentina. Vivía en una situación muy difícil: su mamá tenía problemas con el alcohol y las drogas, lo que hacía que él pasara muy poco tiempo en su casa. Cuando no estaba en la calle, solía quedarse en un programa social donde lo alimentaban y lo ayudaban.
El 5 de octubre de 2006, después de salir del colegio, Ramoncito vio a un hombre que lo estaba observando. De repente, el hombre lo detuvo y le pidió que lo acompañara. Después de eso, no se supo nada más de él. Su mamá, al ver que no regresaba, comenzó a preocuparse y avisó a la policía, pero pasaban los días y no había noticias sobre su paradero.
El 7 de octubre encontraron un cuerpo en las vías del tren. Lo que le habían hecho al niño era terrible: estaba mutilado. La autopsia reveló que había sido brutalmente torturado. Le faltaban las orejas, la lengua y partes de la cara, como la nariz y fragmentos de piel. La gente empezó a sospechar que podría tratarse de un ritual satánico.
La autopsia reveló que había sido brutalmente torturado. Le faltaban las orejas, la lengua y partes de la cara, como la nariz y fragmentos de piel.
La policía profundizó la investigación y encontró a una niña de 14 años, Ramona Gaón, quien comenzó a contar todo lo que había vivido y presenciado. Ella sufría una situación familiar y económica similar a la de Ramoncito y también había sido capturada por las mismas personas. Contó que la obligaron a presenciar las torturas que le hicieron al niño. Gracias a su testimonio, se identificó a los principales responsables del crimen: una secta formada por adultos y jóvenes.

La líder era una mujer de 46 años llamada Yolanda Martina Ventura. También estaba involucrada Patricia Mabel López, una supuesta “enfermera” que reclutaba niños y jóvenes vulnerables que encontraba en la calle. Aunque al principio había quedado libre, tras revisar el caso fue condenada a prisión perpetua. También fue condenado Daniel Alberto, entre otros integrantes. En total, hubo entre 9 y 11 personas implicadas.
Este caso impacta profundamente porque muestra lo vulnerable e indefenso que estaba Ramoncito, y cómo muchos chicos quedan completamente solos frente a adultos que se aprovechan de su inocencia.
