El joven piloto pilarense completó su primer año en Alpine con altibajos, actuaciones sólidas y un crecimiento constante que le valió la confirmación de la butaca para 2026.

Por Valentino Capasso y Luca Marcucci
Franco Colapinto subió a Alpine en 2025 y desde el primer momento quedó claro que no sería fácil. Su debut en Imola fue accidentado: un choque en clasificación lo obligó a largar desde atrás y terminó 16º. No fue un comienzo simple, pero sí un aprendizaje clave para adaptarse al auto y al equipo.
En las primeras carreras, como España y Canadá, Franco mostró avances. Aunque los resultados todavía no sumaban puntos, logró mantenerse competitivo y evitar errores importantes. Cada Gran Premio le permitió conocer mejor el auto y ganar confianza en sí mismo.
El punto más alto de su temporada llegó en el Gran Premio de los Países Bajos, en Zandvoort, donde finalizó 11º. No hubo puntos, pero fue su mejor actuación. Se mantuvo cerca del top 10, manejó la presión y demostró que podía competir de igual a igual con pilotos mucho más experimentados. Esa carrera mostró lo que Colapinto puede hacer cuando piloto y auto funcionan como uno solo.
El resto de la temporada hasta Brasil tuvo altibajos. Hubo carreras complicadas por la adaptación a los distintos circuitos o por las limitaciones del auto. Aun así, Franco nunca se rindió. Completó pruebas difíciles como Bélgica, Hungría y Estados Unidos. En el Gran Premio de Austin, el equipo le pidió que no superara a su compañero Pierre Gasly, a pesar de que tenía un ritmo claramente superior. Colapinto mostró su desacuerdo y lo sobrepasó en la curva 1. Ese gesto reveló valentía y carácter. Más tarde fue corregido por el equipo, aunque muchos fanáticos salieron a defenderlo y a destacar su determinación.

Hasta Brasil, los puntos todavía no habían llegado, pero la historia de Franco con Alpine no se mide solo por los resultados. Su temporada fue crecimiento puro: adaptación, aprendizaje y progresión. Cada carrera completada, cada estrategia bien ejecutada y cada mejora fueron pasos importantes hacia su consolidación en la Fórmula 1. Ese trabajo le valió la confirmación para 2026, donde volverá a hacer dupla con el francés Pierre Gasly.

Franco Colapinto demostró garra, inteligencia y paciencia para construir su camino. Con su contrato renovado y una escudería que promete un auto competitivo, el objetivo es cerrar bien esta temporada y enfocarse en un 2026 que puede marcar un antes y un después en su carrera.
