Una mujer enmascarada, una pregunta fatal y una leyenda que cruzó siglos y fronteras. Una historia que no solo aterra, sino que revela cómo el miedo se reinventa en cada generación.

Por Agustín López y Tobías Silvestrin Romano
Leyenda urbana de origen tradicional convertida en fenómeno viral moderno: la Mujer de la Boca Cortada ha sacudido Japón en varias ocasiones. No es solo un mito japonés. Es el rostro del horror que pregunta: “¿Soy hermosa?”… y no importa lo que respondas.
La leyenda nipona de la Kuchisake-Onna, también llamada «Mujer de la Boca Cortada», forma parte del folclore japonés desde hace décadas. Se la describe como una misteriosa mujer enmascarada que interroga a sus víctimas con la frase «¿Soy hermosa?». Si respondes que no, te matará; si respondes que sí, te mostrará su boca horriblemente rasgada de oreja a oreja y te dirá: «¿Y ahora?». Si le decís que sí, ella te hará la misma cortadura en la boca; si le decís que no, también te mata. Prácticamente todos los japoneses conocen esta historia, que hoy ha cruzado fronteras gracias a su presencia en medios y redes. La tradición cuenta que, en vida, se trataba de una mujer bellísima que fue asesinada y desfigurada por los celos de su esposo, y que su espíritu regresó para vengarse de quienes la rechazaron.
La tradición japonesa sitúa los orígenes de esta leyenda en el Japón del período Edo. De hecho, en un grabado de 1801 se narra cómo un mercader descubre horrorizado que una cortesana del Yoshiwara tenía la boca cortada de oreja a oreja. La historia posterior cuenta que aquella mujer fue, en vida, la bella víctima de una mutilación brutal, y que su espíritu vengativo volvió para ajustar cuentas con los vivos. A menudo se la representa cubriéndose media cara con un barbijo, ocultando así su sonrisa descarnada mientras blande tijeras, cuchillos u otros objetos afilados contra sus víctimas.
La leyenda moderna de la Kuchisake-Onna no cobró verdadera notoriedad sino hasta la década de 1970. A finales de 1978, el diario Gifu Nichinichi Shinbun publicó reportes sobre una misteriosa mujer con la boca rasgada, desencadenando al año siguiente una ola de rumores y pánico colectivo. Se llegó a decir que la figura aparecía vestida con un abrigo rojo y mascarilla quirúrgica, que blande una hoz y puede correr a toda velocidad para atrapar a sus víctimas. Los niños incluso inventaron trucos para despistarla (por ejemplo, respondiendo «caramelo» a su pregunta fatídica). En apenas unos meses, la ola de miedo se extendió por todo el país, alimentada por las academias postescolares donde alumnos de distintos distritos compartían relatos de terror. Padres y docentes llegaron a organizar patrullas nocturnas en los caminos escolares. Finalmente, para el verano de 1979, la histeria comenzó a remitir, aunque la imagen estremecedora de la Kuchisake-Onna ya se había fijado como un ícono del horror contemporáneo japonés.
La Kuchisake-Onna no ha quedado en el olvido. Al contrario, ha inspirado múltiples adaptaciones en cine, televisión y animación. El cine de terror japonés le ha dedicado varias películas: por ejemplo, Kuchisake-Onna (2007, internacionalmente conocida como Carved), dirigida por Kôji Shiraishi, adapta directamente la leyenda. En el manga y el anime contemporáneos aparecen episodios o arcos argumentales dedicados a ella, como en Mob Psycho 100 (2016), Jujutsu Kaisen (2023) o Dandadan (2022) donde la Kuchisake-Onna es retratada como un espíritu maligno o una maldición poderosa.

En definitiva, la Mujer de la Boca Cortada sigue viva en el imaginario popular. Aunque la ola de terror de 1979 pasó al recuerdo, el mito de la Kuchisake-Onna perdura como un ícono escalofriante del horror japonés contemporáneo. Su continua presencia en películas, series y videojuegos demuestra que los cuentos tradicionales pueden reinventarse para asustar a nuevas generaciones.
Fuentes: wikipedia.com, nippon.com y univision.com. Cada hecho relevante ha sido extraído de fuentes documentadas.
