La increíble historia del arquero escobarense del seleccionado argentino de fútbol para ciegos.

Por Renata López Perticaro y Nara Vilos
Darío Aldo Lencina, nacido el 23 de agosto de 1980, es un escobarense que llena de orgullo no sólo al partido en donde nació, creció y vive hasta el día de hoy, sino que también enorgullece al país entero junto a sus compañeros del seleccionado argentino de fútbol para ciegos, Los Murciélagos, siendo el guía en la cancha que presta su visión para que ellos, a través de él, puedan acercarse y usarlo de herramienta para llegar a la pelota.
Su historia en “Los Murciélagos”
Darío tiene el fútbol dentro de su vida desde chiquito. En el club donde su padre trabajaba había un grupo de chicos ciegos que jugaban a la pelota y necesitaban un arquero, a pesar de nunca jugar en ese puesto, aceptó y se encontró con una realidad completamente distinta que le cambió la vida. En su extensa carrera como arquero de Los Murciélagos lleva ganados 5 títulos paralímpicos; 5 medallas en Juegos Paralímpicos: plata en Atenas 2004, Tokio 2020 y París 2024, y bronce en Beijing 2008 y Río de Janeiro 2016; 2 Copas del Mundo (2002 y 2006) y una Copa América (2005).
París 2024
“En la final de París fuimos por la de oro, y aunque no se pudo lo dimos todo obteniendo la de plata que es un regalo para todo nuestro país”, cuenta Darío a Il Giornalino.
Para estos Juegos Paralímpicos el seleccionado entrenó durante cuatro años consecutivos de lunes a viernes con concentraciones mensuales en las que se reunía todo el equipo, ya que gran parte del plantel reside en distintas provincias del interior.
Consultado sobre en qué consisten las concentraciones, el arquero respondió: «además de las charlas técnicas y los entrenamientos, en las concentraciones encontramos un espacio para compartir con nuestros compañeros desde otro lugar. Se organizan guitarreadas en las habitaciones, mates, se comparten fotos de sus familias, se relajan y recuerdan momentos con sus familiares echando de menos que están lejos de ellos».
Fuera de lo futbolístico
“El Oso», como también se lo conoce, es fanático del Club Villa Dálmine donde empezó en el fútbol, le gusta ir a pescar y compartir momentos con su familia y amigos. Al consultarle por su experiencia como director técnico, manifestó que esa tarea significó todo un desafío ya que empezó con la escuela de iniciación para fútbol con niños, en el CeNARD, y luego con el equipo femenino y masculino.
También le preguntamos cómo se sintió al entrenar a Las Romanas: “Siempre es un desafío y una oportunidad para expresar mi experiencia y aprender de ellas. Porque en el fútbol para ciegos y en la vida todos aprendemos de todos”, comentó.
En cuanto a lo más significativo que se lleva de su carrera deportiva, Darío manifestó: “Estar en los podios del mundial y juegos paralímpicos es una de las experiencias que cualquier deportista sueña vivir, pero el momento más importante siempre es vestir la camiseta de Argentina en cualquier lugar del mundo y escuchar nuestro himno nacional”.
Por último quisimos pedirle un consejo para los jóvenes que quieren involucrarse en el fútbol para ciegos. «Lo primero es darse la oportunidad de conocer el mundo de fútbol para ciegos, ya que es apasionante, de mucho esfuerzo y de alto rendimiento, que no lo subestimen ni minimicen la exigencia”.
Fuentes: Darío Lencina @fadec_oficial
